La Ruta de los Jesuitas es una extensa red de senderos y caminos que recorrieron los sacerdotes jesuitas entre las zonas aledañas a Puerto Montt, e incluso Chiloé (en Chile), hasta Bariloche, (Argentina).
En nuestro vecino país hay empresas que venden esta ruta recorriendo cuatro localidades de la Provincia de Corrientes: Yapeyú, La Cruz, Santo Tomé y San Carlos. Luego hay otras empresas chilenas que ofrecen un recorrido por Chiloé, Puerto Montt, Puerto Varas y Ensenada. Sin embargo, la ruta que muchos aficionados al trekking buscan es la que muestra este artículo y está descrita en el mapa “Ruta de Los Jesuitas Puerto Montt – Bariloche”, que va desde el Lago Todos Los Santos hasta el Lago Rupanco.
Esta ruta la recorrimos hace algunos años 4 amigos aficionados a este tipo de aventuras: César Opazo, Juan Pablo Retamales, César Larraín y Luis Opazo.
Este es nuestro relato:
Por Luis Opazo Ruiz.
Partimos desde Petrohué, lugar al que llegamos a dormir solamente. Esa noche del primer día hicimos un asado de cordero al palo en el camping de Conaf y compartimos allí con unos guías y otras personas que conocimos. Al día siguiente, (segundo día) no tan temprano, nos subimos a la lancha que nos llevó por el Lago Todos Los Santos hasta el puerto El Rincón, donde comienza esta travesía.

Paisajes hermosos, ríos aptos para la pesca, montañas, bosques milenarios del tipo selva valdiviana, preciosos senderos, puentes colgantes, cascadas y más cerros, fueron la tónica de nuestro segundo día, en el que llegamos hasta el Valle Sin Nombre, a espaldas del Volcán Puntiagudo (2.830 mts.), donde se encuentran las Termas El Callao.


Ese día terminamos agotados, ya que llevamos demasiada carga. Gracias a las termas (muy rústicas, consisten en un pequeño refugio construido con madera nativa y tejuelas, y con 2 tinas de madera con agua caliente en su interior) pudimos reponer fuerzas y dormir plácidamente.
Al día siguiente, contratamos a una persona con un caballo “pilchero”, para que nos lleve la carpa y las mochilas. Así, todo se hizo más fácil, a pesar del barro y la lluvia. Continuamos el trayecto por varios cerros bastante altos. Uno de ellos, el que los lugareños nombran como Cerro Campanario, de unos 600 metros de altura, nos impuso un duro desafío, pero ya no teníamos la carga del día anterior. Nuestro objetivo era llegar a la Laguna Los Quetros y lo logramos, sin problemas. Esa misma tarde ya pudimos disfrutar tranquilamente del paisaje, pescar y el tercer día lo dedicamos todo el día a descansar y pescar en la laguna.
Pesca de trucha en la Laguna Los Quetros.
El cuarto día -previo acuerdo con don Leonel Fuentealba, lugareño que vive a orillas de la Laguna Los Quetros y que nos llevó las mochilas y la carpa en caballo y luego nos esperó en el Lago Rupanco para trasladarnos en su lancha hasta Las Gaviotas- logramos salir a la civilización, en un día despejado y especialmente caluroso.
Los tábanos no fueron impedimento para intentar pescar algo en la desembocadura del Rupanco, pero no hubo suerte. Nos fuimos así hasta Las Gaviotas donde terminó esta hermosa travesía, conocida como la Ruta de Los Jesuitas.

Consejos prácticos:
También recomendamos contratar caballos si no están acostumbrados a caminar mucho, si su estado físico no es el mejor o si llevan mucha carga. (Esto es totalmente negociable).
Es indispensable usar buenos zapatos (cómodos y ojalá impermeables).
Llevar pocas cosas, sólo lo indispensable (mapa, brújula, linterna, botiquín, cortaplumas, ropa adecuada y un gorro para el sol, protector solar, cámara fotográfica y una carpa para dormir).
Si desean hacer esta aventura solos, sin un guía, es aconsejable seguir en todo momento la ruta. En caso de que la huella desaparezca y se sientan perdidos, lo mejor es regresar por el mismo camino y ver en qué momento se desviaron de la ruta y retomarla. No es recomendable tomar caminos alternativos porque hay quebradas y ríos que no son fáciles de cruzar.
Pueden también comprar el Mapa de trekking del sendero entre el Lago Todos Los Santos y el Lago Rupanco.

LLegada a puerto El Rincón.

Selva Valdiviana, en pleno Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.




















































































Impresionantes fotos, aunque el puente ...
Impresionantes fotos, aunque el puente sin barandillas da bastante panico!