
Al analizar el resultado de la primera temporada, agricultores apoyados por el Consorcio Papa Chile, a través del trabajo de investigación y transferencia tecnológica que realiza el INIA, dieron a conocer los buenos resultados que obtuvieron y se mostraron confiados en lograr aún mejores rendimientos a futuro.
La nueva variedad de papa Patagonia-INIA lanzada
el año pasado al mercado por el Instituto de Investigaciones
Agropecuarias (INIA) no hizo más que confirmar en el campo, lo que ya
había mostrado en predios experimentales.
Se trata de una variedad de piel roja, con una hermosa forma,
excelente calidad culinaria, alto rendimiento y además, resistente al
tizón tardío, una de las más graves enfermedades que afectan a este
cultivo, explicó Julio Kalazich, jefe del Programa de Mejoramiento
Genético de Papa del INIA.
“Con estas características su debut tenía que ser bueno, ya que
esta variedad no sólo posee buena genética, sino que además cuenta con
el aval de un paquete tecnológico específico que está generando el
INIA, a través de una completa batería de ensayos agronómicos y un
fuerte trabajo de transferencia tecnológica a los agricultores, en
especial a los socios del Consorcio Papa Chile”, sostuvo el gerente de
esta entidad, Luis Miquel.
Con todo esto, los buenos resultados no se hicieron esperar. “El
rendimiento fue inmenso, yo quedé muy satisfecho por lo que alcanzamos
y sin dudas vamos a seguir trabajando con esta variedad”. Categórico,
Segundo Espinoza, productor de papa de Los Muermos y socio del
Consorcio Papa Chile, reconoció estar contento y entusiasmado con los
resultados que ha arrojado la variedad Patagonia-INIA en su primera
temporada.
“Cosechamos 1.280 sacos de 50 kilos, lo que nos dio un rendimiento
de 64 toneladas por hectárea, y sin riego, por lo que estamos listos
para seguir sembrando esta variedad que ha demostrado tener no sólo
buen rendimiento, sino que además buena calidad y resistencia al tizón
tardío, con un follaje firme, que no se quema fácilmente; buenos
resultados para el mercado fresco y con una cotización que sube al
entregarla lavada, y esto último es importante ya que el mercado parece
que va fuerte hacia ese lado”, agregó Espinoza.
“Nosotros queremos sembrarlo todo otra vez para ir generando más
volumen de esta variedad y continuar con los altos rendimientos”,
puntualizó el productor.
Espinoza recalcó que sus expectativas son altas, ya que han visto
el potencial que tiene esta nueva variedad y porque cuentan con el
respaldo de los investigadores de INIA Remehue José Santos Rojas y
Sandra Orena, cuya labor ha sido “muy relevante para alcanzar estos
resultados”.
“Los especialistas del INIA que tienen a cargo los ensayos de
agronomía de esta variedad nos han dado recomendaciones técnicas y
consejos específicos para el manejo de esta variedad que consideramos
muy importantes y nos han servido muchísimo”, resaltó.
EN PUERTO VARAS
Por su parte, Roberto Kowald, quien también es socio del Consorcio
Papa Chile, dijo que este año probó por primera vez con un semillero de
Patagonia-INIA, obteniendo buenos resultados. “Hicimos la prueba y creo
que nos fue bastante bien, esto a pesar de que nos confiamos y la
dejamos pasar una semana más”, comentó el productor de la zona de
Llanquihue, quien alcanzó una producción cercana a las 50 toneladas por
hectárea.
“Lo único que jugó un poco en contra, y que espero poder mejorar a
futuro, es que –por problemas de manejo- se me agrietó un poco, pero es
una variedad bastante resistente al tizón, tiene un follaje que se
defiende bien de la maleza y sólo nos queda ver cómo responde al
almacenaje”, puntualizó.
En tanto, en Purranque, Julio Fernández, otro socio del Consorcio
Papa Chile, explicó que “por tratarse de una nueva variedad que aún
tiene poca semilla certificada disponible, yo también compré lo
requerido para una hectárea y obtuve un buen rendimiento, con más de 50
toneladas por hectárea, por lo que seguiremos trabajando y mejorando el
manejo de esta variedad que tiene una gran presentación, y de la que he
escuchado comentarios que se puede esperar una buena respuesta al
bodegaje”.
Fernández detalló que una de las mayores ventajas de Patagonia-INIA
es su resistencia al tizón tardío y además que “en el mercado está
alcanzando un buen precio, por lo que todo lo que logramos cosechar, lo
sembraremos nuevamente” para ir generando más volumen de producción.
Para el gerente del Consorcio Papa-Chile “los resultados de la
primera temporada de la variedad Patagonia-INIA son excelentes
noticias, ya que luego del traspaso de Karu-INIA, esta será la segunda
variedad que pasará a manos del consorcio para su administración, lo
que nos dará la posibilidad de obtener nuevos recursos para seguir
generando junto al INIA información técnica de las variedades y
transferirla a los productores y así seguir obteniendo buenos
resultados”.
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